Loading...
Estás navegando aquí:  Inicio  >  Internacional  >  Artículo que estás leyendo

A prisión secuestradora venezolana que citaba a sus víctimas vía Badoo

Por   /  octubre 16, 2019  /  No hay comentarios

Cuando descubrimos cualquier caso de delincuencia en cualquiera de sus ramas nos da mucha impotencia, especialmente cuando hay muertes a su alrededor. Esto es lo que ha sucedido con José Antonio Delgado, que fue asesinado por una pareja que citaba a sus víctimas a través de la plataforma de citas Badoo.

La que principalmente actuaba se hacía llamar por Dulce Ángel, aunque solía cambiar su pseudónimo constantemente para no levantar sospechas. Se trata de una mujer de nacionalidad venezolana llamada Hedangelin Candy Arrieta de 34 años y que ya había hecho varias ejecuciones usando el mismo modus operandi.

Con la ilusión de tener relaciones con ella, los hombres acudían a su encuentro en un punto neutro.

El último hombre que estuvo con ella relató que se citaron en la estación del tren de Luceni, un pueblo muy cercano a Zaragoza. Esto fue el 04 de septiembre, días antes de que Delgado desapareciera.

Al llegar a la estación inmediatamente recibe la llamada de la delincuente que lo está esperando detrás de él, exactamente en un sitio abandonado. Allí la venezolana cuenta que su amiga les está esperando en un coche para ir al respectivo hotel.

Pero nada de esto sucedió. El hombre cuando se voltea escucha un ruido muy extraño y cuando se voltea recibe un golpe increíblemente fuerte en la cabeza con una llave inglesa. No murió de milagro. Esto lo ejecutó otro hombre que tenía una camisa manga larga y con gorra para ocultar su rostro.

Este agresor resultó ser Makaveli Achraf Elbouti, un marroquí de 35 años que ya está tras las rejas junto a su pareja por cientos de delitos. Luego de golpearlo lo encapuchan y lo amarran  mientras le hacen múltiples amenazas de muerte. Posteriormente lo meten en el maletero y salen de paseo a algún pueblo cercano.

Allí se ve obligado a decir el PIN de su tarjeta de crédito para vaciarlo en ese lugar. Luego de haberse estacionado un rato vuelven a la marcha sin saber el destino. El punto final llega cuando le exigen un rescate de 12.000 euros para no cortarle su dedo índice. La orden era llamar inmediatamente a su familia.

El hombre asegura que no disponen de tal cantidad y hacen una rebaja a 3.000 euros. Sin embargo insistía en que no tenía ese monto. Aquí el coche arranca de nuevo y junto a las amenazas de muerte se detienen, lo liberan y lo dejan en el medio de un campo.

Así es como logró escabullirse hasta la ciudad más cercana y dar la declaración a los medios que sirvió para ubicar a los delincuentes que actualmente están tras las rejas. Los delitos por el que están imputados son: asesinato, lesiones, amenazas, extorsión, blanqueo de capitales y mucho más.

Comparte si te ha gustadoShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Sobre el autor

Redacción de Revista La Tribuna. Compartimos información de actualidad centrada en España.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *