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La compleja crisis de Nicaragua va más allá

Por   /  julio 25, 2018  /  No hay comentarios

La represión ejercida por el régimen, sobre quien protesta en las calles de Nicaragua contra las políticas neoliberales brutales, es una de las razones que llevaron a diversos movimientos sociales, a la condena del régimen del presidente Daniel Ortega y de la primera dama y Vicepresidenta Rosario Murillo.

Desde 1936, Nicaragua vivió bajo la dictadura de Anastasio Somoza. El 19 de julio de 1979, la presión internacional y una auténtica revolución popular, alcanzó la victoria en Nicaragua, poniendo fin a ese régimen dictatorial. El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSNL), dirigido por Daniel Ortega, ocupó un papel primordial en ese triunfo por su acción en la lucha armada y su capacidad de representar las esperanzas del pueblo.

Daniel Ortega fue el líder que se hizo cargo del poder tras el triunfo del FSNL. Fue Presidente desde 1979 hasta 1990, y después, en las elecciones efectuadas el 5 de noviembre de 2006 y 11 de noviembre de 2011.

Finalmente, Daniel Ortega junto a su esposa Rosario Murillo, fueron reelegidos en 2016, con el 72% de los votos, lo que garantizó la continuidad del proyecto sandinista en una elección impugnada por sus oponentes.

La compleja crisis de Nicaragua y la cauta pareja presidencial

Aferrándose al poder, la pareja presidencial actualmente se niega a avanzar en las elecciones, como así lo propuso la conferencia episcopal, mediador en esta crisis.

Ambos son “maquiavélicos en el sentido de que para ellos, el fin justifica los medios”, comentó en 2016, Gioconda Belli, ex compañera de lucha, que se convirtió en escritora y opositora al gobierno, denunciando una monarquía en el poder.

Hoy en día, el régimen de Ortega ha usado todos sus dispositivos de seguridad, utilizando armas de guerra y fuerza letal contra un pueblo desarmado que exige su salida por medios pacíficos.

La sociedad defiende la anticipación del proceso electoral para 2019, al considerar al gobierno, responsable de más de trescientas muertes registradas desde el inicio de la crisis.

Durante tres meses, los manifestantes han denunciado el dominio absoluto sobre el país de la pareja presidencial.

Las marchas del 2013 en las ciudades brasileñas y las guarimbas venezolanas de formas diferentes, son la imagen semejante de lo que pasa ahora en el corazón de América Central. En Brasil, el golpe contra la ex presidenta electa Dilma Rousseff, y la prisión política de Lula Da Silva, fueron los resultados de un crecimiento en la pobreza del país. En Venezuela, las sanciones contra el presidente Nicolás Maduro y el aislamiento de los organismos internacionales, no  han logrado apartar de la presidencia a los chavistas.

El presidente nicaragüense y su esposa, aún cuentan con un gran apoyo a pesar de las acusaciones de represión y el creciente número de muertos.

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Sobre el autor

Redacción de Revista La Tribuna. Compartimos información de actualidad centrada en España.

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