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Cómo reforzar la seguridad de la red Wifi de tu vivienda

Por   /  abril 23, 2018  /  No hay comentarios

Disponer de una red inalámbrica aporta mucha comodidad, pero a veces queda expuesta nuestra seguridad ante posibles intrusos

Es interesante observar que en la actualidad muchas personas hablan de Wifi y de conexión a Internet como si fueran sinónimos. Esto nos invita a pensar que, al menos a nivel residencial, es impensable que una conexión pueda realizarse por otro medio que no sea el de una conexión inalámbrica.

Lo cierto es que aunque este tipo de conexión sea el culmen de la comodidad, al mismo tiempo puede resultar una puerta abierta a la seguridad de nuestra red informática en caso de que no sepamos garantizar su protección. Cada vez más personas saben https://www.hackearwifi.info/ utilizando una multitud de herramientas disponibles en la red y parece que los sistemas de seguridad no están mejorando a la par para impedir esto.

Esto implica que si no tomamos las riendas proactivamente para intentar minimizar los riesgos de acceso, nuestra privacidad podría verse comprometida.

Algunas ideas para introducir un mayor nivel de seguridad en nuestra red Wifi

Una buena contraseña marca la diferencia

Hace unos años, las compañías de telecomunicaciones generaban una contraseña para la Wifi siguiendo un patrón muy sencillo, hasta que un hacker lo desveló. Esto significó un problema muy serio en la seguridad de las viviendas, dado que al conocer el nombre de la Wifi era posible averiguar su contraseña en cuestión de segundos. La única solución a este problema era cambiar la contraseña que traía por defecto el router.

Hoy en día esto ya no ocurre, pero una mala contraseña todavía puede conllevar un riesgo en la seguridad. Lo más recomendable es disponer de una contraseña larga, con muchos caracteres alfanuméricos y símbolos que impidan que un atacante pueda acceder después de probar millones de combinaciones hasta dar con la nuestra. Cambiar la contraseña de serie es buena idea para garantizar que solo nosotros disponemos de esa información.

Otra medida de seguridad pasa por proteger también el router. La mayoría viene con unas credenciales idénticas para todos los dispositivos de una marca en cuestión. Es fundamental cambiar esa contraseña también, porque en el caso de que alguien consiga acceder a nuestra Wifi, el estropicio que podría provocar entrando también al router sería muy severo.

La ocultación suele ser una medida de prevención

Cuando un atacante o una persona que desea aprovecharse de disponer de conexión gratuita busca una nueva red, suele empezar por lo fácil y, conforme se da cuenta que no hay nada fácil disponible, va incrementando la dificultad según sus conocimientos.

Esto quiere decir que si tomamos algunas medidas muy básicas de ocultación, vamos a librarnos de un 99% de los posibles intrusos.

En primer lugar, lo más sencillo es eliminar la publicación del nombre de la Wifi. Esto tiene un problema: tendremos que configurar nuestros dispositivos manualmente, introduciendo nosotros el nombre de la Wifi que previamente habremos apuntado.

El segundo paso lógico tras eliminar la publicación del nombre consiste en eliminar la asignación automática de dirección IP y cambiar el rango. Con esto complicamos aún más la operación de conectarse satisfactoriamente a nuestra red a personas que hayan conseguido traspasar la primera barrera. Quizá esto sea demasiado técnico para muchos usuarios, pero si se es capaz de hacerlo, es una buena idea.

Es importante saber que aun ocultando datos específicos de nuestra red el acceso sigue siendo igualmente posible. Todo lo que no se puede ver, se puede detectar eventualmente. La diferencia es que lleva mucho más tiempo para el intruso. La lógica es la siguiente: puestos a elegir entre una red con tantas dificultades y otra mucho más clara, la elección es más sencilla. Además, estamos dejando pistas de que el dueño de la red se ha tomado la molestia de protegerla, con lo cual existe un riesgo de que el atacante sea detectado. En cambio, será más deseable una red sencilla en la que posiblemente sus usuarios sean completamente noveles en este tipo de operaciones.

Múltiples barreras de seguridad adicionales

Una vez que el usuario ha conseguido penetrar la primera barrera y tiene conectividad con nuestra red, salvo que ya haya sido capaz de acceder a nuestro router o su único interés sea disfrutar de conexión gratuita, las opciones que tiene para hacer daño siguen siendo limitadas. Es posible introducir nuevas capas para impedir que el usuario sea capaz de acceder a nada en particular dentro de la red.

Por un lado podremos proteger nuestro ordenador individual. Para ello lo más recomendable es configurar algún tipo de Firewall (Windows suele traer uno bastante eficaz por defecto) y evitar que pueda haber por error algún puerto en escucha (por ejemplo, después de instalar algún juego o alguna aplicación que no estemos seguros de toda la funcionalidad que ofrece). Lo más común es que dentro de una red local, todos los equipos tengan todos los puertos abiertos a otros equipos dentro de esa misma red.

El Firewall lo que impide es precisamente esto: que nadie acceda a uno de esos puertos abiertos por defecto.También impide que nuevos puertos se abran sin permiso, preguntando al usuario cada vez que un programa trata de abrirlos arbitrariamente. Podemos intuir entonces que los firewall serán muy útiles también cuando nos conectemos a redes públicas, como las de hoteles o aeropuertos.

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