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Un joven pianista el asesino de la sinagoga en California

Por   /  mayo 1, 2019  /  No hay comentarios

Un joven de 19 años a quien todos en su comunidad conocían por ser sereno e introvertido y amante del piano, de nombre John T. Earnest irrumpió el pasado sábado en la sinagoga judía Chabad de Poway en San Diego, California.

Eran las 11 de la mañana cuando con un fusil AR-15 en mano empezó a disparar, asesinando a una sexagenaria e hiriendo a tres personas entre ellas una niña de ocho años y un rabino. Al estudiante de Mt. Carmel High School se le vinculaba con un manifiesto donde expresaba su admiración por Adolf Hitler y el deseo de acabar con judíos.

Afortunadamente el arma que portaba el chico se trabó y no pudo continuar con el exterminio planificado. 

Aunque buscó huir el miedo se apoderó de él y fue capturado en el mismo lugar de los acontecimientos por un oficial de la Patrulla Fronteriza llamado Jonathan Morales que se hallaba en el templo, y un experimentado miembro del ejército. Morales logró disparar contra el coche del agresor cuatro veces  y este con las manos en alto se bajó del mismo.

Contrario a la figura de una persona sosegada y ejemplar intérprete del piano John T. Earnest  surge como un despiadado homicida con incitaciones prejuiciosas e intolerantes; en cuyo manifiesto el cual ya las autoridades investigan, explica no solamente el motivo que lo llevó a cometer la fechoría; sino el odio que sentía hacia los judíos y la gran devoción por el sujeto que efectuó la masacre el 15 de marzo en Nueva Zelanda en dos da las mezquitas de Christchurch, Brenton Tarrant.

En el escrito declara que a pesar de no pretender matar a judíos no tuvo otra elección; él se considera un hombre corriente que desea tocar el piano, socorrer o sanar a las personas y tener una familia. Se reconoce como un admirador Adolf Hitler y se considera un antisemita de supremacía blanca.

También se supo según el pastor Zach Zeele que los familiares del presunto asesino acudían regularmente a la ermita presbiteriana de Escondido, California, y que este acostumbraba acompañarle los domingos.

Igualmente lo afirmó uno de sus compañeros de clase que lo describió como un elemento muy tímido y retraído que tocaba increíblemente el piano, además participaba anualmente en un concurso de talento. Nadie podía saber lo que pensaba; pero sí recuerda que sus principios cristianos lo llevaban a ser un partidario conservador de extrema derecha.

John T. Earnest poseía un record académico perfecto, excelente estudiante que formaba parte del equipo de natación de su instituto; los que lo conocían dicen que su perfil no concuerda con el de un individuo diestro para matar a sangre fría a seres humanos dentro de una sinagoga.

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Sobre el autor

Redacción de Revista La Tribuna. Compartimos información de actualidad centrada en España.

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